JESUS DEBE ENTRAR EN TUS CIRCUNSTANCIAS
JESUS DEBE ENTRAR EN TUS CIRCUNSTANCIAS
Efesios 4:11-12
Una de los problemas que ha enfrentado la Iglesia de Jesucristo es que ha sido enseñado para desarrollarse en una CULTURA PASTORAL, pero no ha sido enseñada para desarrollarse en una cultura Apostólica y Profética.
La Biblia nos presenta 5 Ministerios:
· Apóstoles
· Profetas
· Evangelistas
· Pastores y
· Maestros.
Todos estos Ministerios fueron instituidos por el mismo Jesucristo y lo hizo con propósitos muy definidos:
· Para perfeccionar a los santos y
· Para la edificación del Cuerpo de Cristo.
Jesús estaba claro que la Iglesia como cuerpo necesita de sus miembros y por eso instituye los 5 ministerios.
En primer lugar para perfeccionar a los santos. La palabra perfección es un proceso hasta llegar a la madurez espiritual (perfección = Madurez).
Perfección : (hebreo : Tamana; griego, Katarizoà : Algo completo en todos los detalles).
(Griego : Teleiôà : Alcanzar una meta o propósito).
El crecimiento de la Iglesia solo se puede experimentar a través de procesos., además el cristiano debe experimentar 3 niveles de perfección:
· Perfección posicional en Cristo (Hebreos 10:14): Como creyentes, ya tenemos una posición, a través de su sacrificio él nos declaró perfectos.
· Perfección Progresiva: (Filip.3:15-16 :: Como creyentes, vamos logrando paso a paso nuestra perfección y debemos declararla sin temor alguno, puesto que es en nosotros un estado, o sea que la perfección en nosotros debe ser encarnada en nuestro cuerpo, alma y espíritu para que glorifiquemos en cada momento a Cristo quien nos la ha dado.
· Perfección Plena (Mt.13:43): Llegará el momento en que los creyentes resplandeceremos como el sol en el reino de nuestro Padre Celestial, solo necesitamos servirle con todo nuestro corazón, serle fiel en todos sus caminos y deleitarnos en su presencia todos los días de nuestra vida.
En segundo lugar los Ministerios fueron instituidos para la Edificación del Cuerpo de Cristo. Edificar es construir, es hacer un edificio.
Para construir un edificio, se necesitan materiales y requiere de un proceso hasta llegar a su etapa final.
En I Corintios 10:23, Pablo declara lo siguiente; “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica”. El apóstol
usa dos expresiones interesantes;
A. “no todo conviene”: esta expresión viene del griego ου παντα συμφερει “ou panta simferei”, y es rica en interpretación y significado. Se puede traducir como; “no todo es mejor, no todo es
útil, no todo es bueno, no todo es provechoso, no todo compatibiliza, no todo está de acuerdo, no todo está en sintonía”. La riqueza lingüística especialmente del término “simferei” enriquece
nuestro entendimiento de este texto. Hay cosas que tienen apariencia de inocencia, niñería, juego, algo ocioso o aparentemente benigno, pero es simplemente un acto que no está en sintonía con lo
que verdaderamente debería manifestar el que tiene la naturaleza en Cristo.
B. “no todo edifica”: en griego es ου παντα οικοδομει “ou panta oikodomei”, esta expresión también es rica en su interpretación porque significa “no todo construye, no todo levanta, no todo
fortalece, no todo desarrolla”. Para entender esta afirmación, primero consideremos otra declaración de Pablo en I Corintios 3:10; “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como
perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: pero cada uno vea cómo sobreedifica”. Tenemos la responsabilidad de sobreedificar, y hay cosas que nos ayudan a sobreedificar bien y
otras no. Ahora, ¿qué sobreedificamos?, sin lugar a dudas que el reino de Cristo en nosotros. Edificar el Reino no sólo es ir a la iglesia y hacer lo que hace un cristiano devoto; cantar
inspiradamente en el culto, escuchar el mensaje dominical, dar sus ofrendas y diezmos y participar con orgullo en un ministerio de su iglesia. Nuestra responsabilidad de edificar es extensa e
intense. El reino se edifica en nosotros, y con nuestro testimonio lo exponemos al mundo. Toda acción, hasta nuestro más íntimo pensamiento, debe ser una reproducción fiel de la persona y mensaje
de Jesucristo. De esta manera edificamos el reino de Cristo. Cuando Pablo dice “no todo edifica” se refiere a que hay elemento o acciones determinadas que en nada contribuyen al desarrollo de la
naturaleza de Cristo y el mensaje de su reino en nosotros.
En conclusión la expresión “no todo conviene” o “no todo edifica”, apunta dos dimensiones de responsabilidad; “no todo conviene” porque no generará el fruto deseado ni mucho menos compatibiliza o
está en sintonía con el reino y su mensaje, y “no todo edifica”, porque no contribuye a la construcción o desarrollo del testimonio del reino en nosotros.
La idea de Dios es que aprendamos que los 5 Ministerios son buenos porque como el Profeta, así también el Evangelista, el Pastor y el Maestro necesita sumergirse en “Ríos de Poder”, en los “Ríos de la Unción”, en los “Ríos de gloria” y en los “Ríos de Agua Viva”, porque si esto no sucede así difícilmente Jesús va a entrar en sus circunstancias, en mis circunstancias.
¿A cuántos les gusta que Cristo entre en sus circunstancias?...
En algunas ocasiones que me han invitado a exponer la Palabra del Señor , el Espíritu Santo me ha hablado y una de esas veces me dijo : Dile a mi Iglesia que después de esta unción profética que llegue esta noche, el Dios que sopló en Israel aliento de vida, ese mismo Dios está soplando y entraré a sus circunstancias. Y sabrán que yo soy el único Dios que les sostengo, les sustento y les sustentaré siempre porque son gente de pacto
(Jeremías 50:5) Juntémonos a Jehová con Pacto Eterno; que jamás se ponga en olvido. Se los dije a la Iglesia y también añadí:
Quizás esto es difícil de entender humanamente, pero lo que el Espíritu dice claramente es que aquí sucederá un milagro, un milagro mayor que el que hubo en el Mar Rojo, un milagro mayor que el milagro de pan y las codornices en el desierto. Que el milagro de la multiplicación de los panes y que la gloria postrera será mejor que la primera.
Y eso es lo mismo que puede suceder hoy en tu iglesia. Sabes por qué?... Porque si tú has abrazado la visión, si has dejado que Cristo entre en tus circunstancias, hoy mismo recibirás un milagro.
Jesús entró en las circunstancias de Zaqueo, de María Magdalena, de Bartimeo, de la mujer cananea y de muchos otros que permitieron a Jesús entrar en sus circunstancias. Como resultado, fueron sanados, un milagro sucedió en sus vidas.
Yo quisiera que hoy le permitas a Jesús entrar en tus circunstancias, solo así verás la gloria de Dios, solo así tendrás la unción de poder que necesitas tener…Y solo con la unción Apostólica y Profética alcanzaremos ese poder y el mismo diablo sabrá que está vencido y que con nosotros no puede hacer nada.
Jesús quiere entrar en tus circunstancias, pero necesitamos la unción Apostólica y Profética.
Cuál es la tuya?.... ¿Enfermedades, problemas, deudas, tu matrimonio en problemas?....
Cualquiera que sea, Jesús quiere entrar en ellas y el problema estará resuelto. Vienen tiempos de gran bendición para la Iglesia del Señor.
Dios te bendiga.
Pastor Diego Acuña Jirón.